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  • Una realidad que se puede prevenir "Educación Física Síndrome de Asperger TEA"

Los niños con Trastornos del Espectro Autista deberían realizar educación física desde edades tempranas

Es una realidad que cuando un profesional o un padre se acercan a un profesor de educación física es porque quieren que el niño aprenda a nadar, a andar en bicicleta o a jugar algún deporte determinado. También es cierto que cuando se produce este acercamiento es en la etapa de edad escolar donde se empiezan a evidenciar claramente los problemas de coordinación, de falta de destrezas, de no poder entender  juegos que se producen en los recreos, en distintas instituciones  sociales, etc  ¿por qué esperar tanto tiempo? ¿Por qué no darle la posibilidad de que aprenda a jugar con el cuerpo en la etapa de nivel Inicial? ¿Acaso no todos pasamos por esta etapa de aprendizaje?

 

 

 

La educación física es parte integral de la Educación y se propone lograr el desarrollo a nivel físico, psíquico y social del ser humano, mediante la implementación ajustada del movimiento en sus innumerables formas de aplicación.

El ser humano en su etapa específica de la niñez, reclama y necesita de esta disciplina para lograr un mayor nivel de desarrollo. La niñez debe estar llena de posibilidades de aprendizaje, de experiencias motóricamente vividas y de tiempo y espacio suficiente para realizarlas; en otras palabras: oportunidad y espacio.

Debemos brindarle actividades que le posibiliten ejercitarse en los hábitos, destrezas y todo lo que le proporcione satisfacción, le dé seguridad y lo haga feliz.

El cuerpo es un importante medio de expresión. El sentirse bien con su propio cuerpo, conocerlo y manejarlo bien, ayuda a comunicar mejor lo que se siente y da mayor confianza en uno mismo.

Como podemos observar todos los niños necesitan de un desarrollo psicomotor adecuado motivado a través del juego y la educación física que les provea momentos de disfrute, sociabilización y aprendizaje.

¿Pero que pasa con los niños con TEA?

Como todos sabemos, ellos carecen de herramientas para aprender de forma convencional, ya que se trata de un trastorno que se manifiesta en los primeros tres años de la vida y se caracteriza porque no aparecen, o lo hacen de modo desviado de lo esperable, algunos aspectos normales  del desarrollo: las competencias habituales para relacionarse, comunicarse y jugar o comportarse como los demás.

Las alteraciones sociales son el principal síntoma del trastorno autismo. Estos niños encuentran difícil ajustar su comportamiento al de los demás, ya que no entienden muy bien las convenciones y normas sociales. Suelen tener problemas para compartir el mundo emocional, el pensamiento y los intereses.

Estos niños  necesitan de ayudas para aprender. Las ayudas son personas que nos guían en el aprendizaje; son estrategias didácticas para crear entornos educativos significativos y comprensiones compartidas, son andamiajes para favorecer la autonomía, el autocontrol y los procesos de autorregulación. Las ayudas para aprender son, en definitiva, herramientas para disminuir barreras al aprendizaje y la participación. ("Ayudas para aprender" Valdez)

La educación física es una disciplina que le brinda al niño con TEA la posibilidad de conocer su cuerpo y a través de ello lograr un verdadero desarrollo a nivel físico, psíquico y mental. Les permite un espacio de sociabilización al aire libre, sin restricciones, fuera del consultorio, fuera del aula, fuera del encierro donde todo se produce en base a la motivación.

El juego en la etapa de la niñez, sobre todo en el jardín, es fundamental. El jardín le brinda posibilidades de sociabilización constantes pero lamentablemente muchos niños con esta problemática quedan excluidos de muchas actividades lúdicas por no entenderlas, por no conocer sus destrezas, porque no se le brindan el tiempo y el espacio para aprender a jugar con el cuerpo.  Y con esto también se les cierra el camino a las relaciones intrapersonales con sus compañeros a través del juego corporal, que es en todo caso nuestra primera forma de comunicación con el otro.

La educación física tiene que empezar a considerarse como una herramienta pedagógica sumamente importante en niños con TEA para que desde edades tempranas puedan tener herramientas considerables para su pleno desarrollo en sociedad. Sino deberíamos preguntarnos cuánto tiempo pierden los chicos en el jardín sin trabajar uno de los objetivos básicos del nivel inicial, que es “Favorecer el proceso de maduración en el niño/a en lo sensorio-motor, la manifestación lúdica y estética, la iniciación deportiva y artística, el crecimiento socio afectivo, y los valores éticos” (Ley Federal de Educación 24.195 Capitulo II)

Profesor de Eduación Física

Eduardo Sotelo

Buenos Aires - Argentina